“La historia no se jubila”
En tiempos donde los poderosos pretenden borrar la memoria y ponerle precio a la dignidad, desde el Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia rendimos homenaje a quienes construyeron con esfuerzo, militancia y conciencia la grandeza de nuestra organización: nuestras compañeras y compañeros jubilados.
El 24 de noviembre no es una fecha más. Es el reconocimiento institucional y moral a quienes dieron su vida en la defensa de los derechos de la clase trabajadora. Fue en 1974, bajo la advocación de María Eva Duarte de Perón, cuando el Congreso de la FATLyF creó la Comisión Permanente de Jubilados. Desde entonces, cada año celebramos no solo el merecido descanso, sino la vigencia de una lucha que no se apaga.
Porque los jubilados de Luz y Fuerza no se retiraron de la historia:
la siguen escribiendo, con su ejemplo, su palabra y su lealtad.
Son guía, conciencia y memoria viva. Son la raíz profunda de una organización que nunca renunció a sus principios de solidaridad, justicia social y unidad.
Hoy, frente al avance de políticas que buscan desarticular al movimiento obrero y convertir los derechos en privilegios, reafirmamos que Luz y Fuerza es una familia sindical que no abandona a los suyos.
Nuestros jubilados y pensionados son faro y reserva moral de una Argentina que resiste y sueña.
Como expresa nuestro Secretario General, el Compañero Héctor Rubén González:
“Los jubilados y pensionados son muy importantes en nuestra Organización. En este espacio institucional, mantienen una activa y ejemplar militancia, trabajan juntos, solidaria y mancomunadamente. Nos inspiran con su acción militante y ponen de manifiesto que cuando abrazamos la causa gremial y a Luz y Fuerza, es por toda la vida.”
A todos ellos, gracias por tanto.
Por enseñarnos que la lealtad no se compra, que la dignidad no se negocia y que la Patria y los derechos del pueblo se defienden en cada etapa de la vida.
En este tiempo donde la derecha intenta volver con discursos de odio y exclusión, reafirmamos que la fuerza de los trabajadores y trabajadoras organizados es el verdadero motor del país.
Por eso, este 24 de noviembre levantamos nuestras banderas con orgullo:
por los que fueron, por los que son, y por los que vendrán.
Porque la historia no se jubila.
Porque Luz y Fuerza sigue de pie, en unidad, memoria y lucha.
Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia
Tierra del Fuego • Santa Cruz • Chubut
Unidad, Solidaridad y Justicia Social