
Los negros somos nosotros
La respuesta de José Ignacio Rucci a Muhammad Ali en 1971 sirve como punto de partida para reflexionar sobre las acusaciones contra la Argentina tras el Mundial 2026, el peso de los relatos globales, el mestizaje como identidad nacional y la disputa política que también se juega fuera de las canchas. Hay frases que no pertenecen a quienes las pronunciaron. Se desprenden de su tiempo. Se vuelven patrimonio de la historia. Y cada tanto regresan para desnudar una época. En 1971, Muhammad Ali llegó a la Argentina. El hombre que había derrotado a los mejores boxeadores del planeta y desafiado al gobierno más poderoso del mundo negándose a ir a matar vietnamitas, compartía un asado con dirigentes de la UOM

