
A 52 años del paso a la inmortalidad de Juan Domingo Perón
Hay hombres que ocupan un cargo. Hay otros que ocupan un lugar en la historia. Y están aquellos que, aún después de partir, siguen habitando el corazón de su pueblo. Juan Domingo Perón pertenece a esa última categoría. Su legado no puede medirse solamente por las obras que realizó, ni por los años en que gobernó. Su verdadera dimensión está en haber cambiado para siempre la conciencia de millones de trabajadores argentinos. Antes de Perón, el trabajo era muchas veces sinónimo de explotación, de jornadas interminables, de salarios insuficientes y de derechos inexistentes. Después de Perón, el trabajador dejó de ser una pieza reemplazable de la producción para convertirse en el sujeto central de la Nación. Perón comprendió una verdad

