
La democracia no es un acto automático. Es una responsabilidad.
Votar no es un trámite que se completa y se olvida.Votar es elegir un rumbo, y todo rumbo tiene consecuencias. Hoy, en el Congreso, se dio media sanción a una reforma laboral que avanza sobre derechos básicos de las y los trabajadores argentinos. No cayó del cielo. No apareció de la nada. Es la traducción política de un modelo que fue votado, respaldado y hoy se ejecuta. Desde los sindicatos advertimos lo que iba a pasar. Desde la oposición política también. No hubo engaño: se dijo con claridad que venían por el trabajo, por las indemnizaciones, por las horas extras, por las vacaciones, por la organización colectiva. Ahora se intenta presentar este retroceso como “modernización”, como si quitar derechos fuera

