“voltear las chimeneas que levantó Perón, para desindustrializar al país”
“Yo quisiera preguntarles, Compañeras y Compañeros, si ustedes recuerdan cómo era la Argentina
antes de Perón. Ustedes saben como yo, que era un país sin Justicia Social, con campos y vacas. El General Perón, trajo al País la justicia y las chimeneas. Hoy, los desleales y traidores como asimismo la Sinarquía Internacional -porque esto también se está moviendo desde afuera de nuestras fronteras- quieren acabar con el pueblo y voltear las chimeneas para que la Argentina vuelva a ser campo y vacas solamente”.
-Isabel Perón, 2 de julio de 1975.
El 24 de marzo de 1976, la Junta Militar, con el visto bueno del Secretario de Estado de los EEUU, Henry Kissinger, decidió dar por terminada la Argentina de “la Justicia Social y las chimeneas industriales”. El objetivo era retornar justamente a un país pre peronista de modelo puramente agroexportador, destruyendo al Movimiento Obrero Organizado y restableciendo a la Argentina al histórico lugar al que Gran Bretaña lo condujo luego de la Batalla de Caseros de febrero de 1852. El tercer gobierno peronista, iniciado el 25 de mayo de 1973, continuado por Juan Domingo Perón a partir del 12 de octubre del mismo año (luego de ser electo por el 62% de los votos) y por Isabel Perón a partir del 1 de julio de 1974 había llegado a su fin por la fuerza. Atrás quedaban el Plan Trienal de desarrollo que Perón había pensado para el período 1974-1977 y el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, que habría significado contar con una Comunidad Organizada, con pleno empleo, desarrollo científico tecnológico propio, justicia social, poblamiento del territorio nacional, en definitiva, un ejemplo de lo que puede hacer un país soberano, desde Sud América para el mundo.
Explica el historiador Julio Carlos González, quien fuera Secretario Legal y Técnico de la Nación del gobierno peronista depuesto, preso político de la dictadura durante 7 años, que los motivos del golpe fueron: “Destruir la argentina técnica, industrial y científica construida por Juan Domingo Perón, entre 1945 y 1955. Son los mismos que se opusieron a Perón cuando se los desplazó en 1943, y luego entre el 45 y 55. Fue el establisment que condujo el país desde el 55 hasta el 73. Perón fue coherente en la Argentina industrial, técnica y científica. Los verdaderos motivos del 24 de marzo de 1976 están en destruir la obra del tercer gobierno de Perón. Los británicos estuvieron detrás del golpe. Cuál fue la obra de Perón entre 73 y 76: Ley de Promoción Industrial, Ley de Promociones Mineras, Ley de Transferencia de Tecnología, que fue tan importante a punto tal que, Henry Kissinger, secretario de Estado norteamericano convocó a una conferencia de prensa para pedir que Argentina derogara su ley de tecnología. También se dictó algo muy importante: Ley de Contrato de Trabajo y el fuero sindical, como así también el Seguro Nacional de Salud. Eso por supuesto, nadie lo dice”.
Otra cuestión trascendente fue la relación con el poder financiero transnacional, explica González: “Lo más importante es que se acompañó con una medida trascendente: no se tomó ningún préstamo. El 25 de mayo de 1973, cuando asume Héctor Cámpora la deuda pública era de 5.189 millones de dólares, y la deuda al momento de la caída del gobierno Peronista en 1976 era igual con el agregado que se pagaron los intereses. No se contrajo ningún empréstito. La única falencia que hubo con respecto a esto, fue un decreto del presidente transitorio Italo Luder que emitió bonos por 200 millones de dólares para descontar en la plaza de Londres”.
No menor fue la tensa relación del gobierno con la petrolera de la corona británica, Shell y de la familia norteamericana Rockefeller, Esso: “Otro dato fundamental fue la nacionalización de las bocas de expendio de combustible que quedaron en manos todas de YPF, y no de la Shell que dirigió el país a partir de ese momento. Se hizo porque el impuesto a los combustibles tenían que depositarlo en la cuenta del tesoro a las 48 horas. En cambio la Shell y la Esso podían retenerlo durante 45 días sin pagar intereses”.
A diferencia de otros presidentes derrocados, Isabel Perón se negó a renunciar y quedó inmediatamente detenida, permaneciendo como presa política durante 5 años para finalmente exiliarse en Madrid (España). Buena parte de quienes luego escribieron la historia no supieron hacer justicia con quien fuera la primera mujer en ejercer la Presidencia de la Nación.
Porque tras el 1 de julio de 1974 y tras la arremetida contra Isabel y contra el país, un 24 de marzo de 1976 a sangre y fuego y a costa de la destrucción del patrimonio nacional dejamos de ser pueblo con idiosincrasia y valores comunitarios y humanistas y cristianos. Donde había organizaciones libres, hoy prima el individualismo y la atomización. El actual escenario político es producto de una comunidad disociada, de millones de compatriotas que no se reconocen a sí mismos y que no reconocen su realización en comunidad. Nos hemos transformado en masa apática que vive de la cultura del descarte pregonada por la oligarquía en el país rico que condena a la mitad de su niñez a la indigencia.
Porque no hay nada superior a la doctrina legada por Perón, necesitamos levantar bien alto el orgullo nacional y la fe en lo nuestro para trabajar sin sectarismos por un Proyecto Nacional guiado por los valores de la liberación que nos legó para volver a ser un Pueblo Organizado y para retomar el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional que espera su realización a la vuelta de la esquina de la esperanza.
¡Viva la Argentina! ¡Viva el Pueblo argentino! ¡Viva Perón CARAJOOO..!!!

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