Gran expectativa en Camarones & Gaiman: Daniel Currumil y Darío James son hombres de esta Organización sindical, quienes más allá de desempeñar con creces, sus labores en el ámbito cooperativo de sus respectivas localidades, decidieron dar un paso más: involucrarse en el desafío de representar a los vecinos de sus comunidades, intentando presidir sus municipios.
Son fieles intérpretes del mensaje brindado por el Secretario General de Luz y Fuerza de la Patagonia, Héctor González, cuando fijó como prioridad, la de cuantía de participar en la toma de decisiones de la “cosa pública”, sin dejar de lado, su “adn” como trabajadores.
Sobre este mismo aspecto, González subrayó: “Pregonamos hace años que los compañeros deben empezar a asumir responsabilidades institucionales. La parte gremial va detrás de las decisiones que se adopten”.
Tanto en Camarones como en Gaimán, han tenido una excelente performance en las primarias, abiertas, simultaneas y obligatorias, que los dejó a muy poco de cristalizar el sueño de ser intendentes.

Con muchas recorridas, encuentros, charlas y reuniones con los vecinos de la meseta provincial y de la histórica ciudad costera, Currumil y James esperarán los resultados de la elección de este domingo 27 de octubre, sabiendo que no están solos, porque muchos, son los que han depositado en ellos, una colectivo de proyectos e ilusiones para sus localidades, descontando que sabrán poner en valor la palabra dada.
“El hambre no distingue por partidos políticos”
Currumil y James son exponentes dignos de una Organización que ha sabido llevar a la práctica, el legado de aquel abrazo inmortal entre dos figuras de la talla de Juan Domingo Perón, y Ricardo Balbín, quienes, por encima de las estructuras partidarias, bregaron por la unidad nacional y la defensa de los intereses de los más necesitados, sin quedar “atados” a ningún dogma.

Las palabras de Héctor González resultan claras y siempre fueron en ésa dirección: “Lo superamos hace años. Históricamente lo describe el abrazo de Perón y Balbín. Nunca tuvimos inconveniente. No les preguntamos de qué partido son. El planteo es el mismo. Fui al Comité Radical en muchas ocasiones y les dije que también pueden plantear las necesidades en las unidades básicas. Los trabajadores y el hambre no distinguen de partidos políticos. No hay diferencia si una familia es radical o peronista si está en calle. Lo entendimos hace rato”.
Lo cierto es que Currumil, proviene del peronismo, y James, de la UCR, aspectos importantes, pero no determinantes, ya que lo que prevalece en ambos casos, es el compromiso de querer dar un paso más, con el propósito de cumplir con las expectativas que tienen sus familias, sus pares, sus amigos, y las comunidades que los abrazan, en un ideario que permita construir las bases de una sociedad más justa, equitativa e inclusiva.
Los hombres y mujeres del Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia están muy esperanzados porque “son ejemplos a seguir, y un espejo en el cual proyectarse, para emular sus ganas y la responsabilidad por participar, en la nueva y compleja Argentina que pariremos entre todos, tras el oscuro trance que en pocos días más, dejaremos atrás”.