Pensar la comunicación sindical, demanda posicionarse en perspectiva histórica, con la comprensión de que las organizaciones de Trabajadores, desde su creación y en distintas épocas, han sido conscientes de la necesidad de contar con medios de difusión propios. En estos procesos, han hecho uso de diferentes canales y formatos conforme estos iban ganando terreno en las prácticas de consumo cotidianas de la población. En la última década y sobre todo en la actualidad, se ven atravesados por un constante crecimiento de la comunicación digital y la necesidad de adecuarse a las nuevas posibilidades y demandas que este fenómeno presenta.
Los Malos de la Película
Los medios construyen un imaginario alrededor del Trabajador organizado sindicalmente y de sus dirigentes. Se lo presenta desde su negatividad. Se desvirtúa su imagen, se deslegitima su función negociadora como su capacidad de representación frente a los compañeros. Esta mirada sobre las prácticas sindicales y quienes las llevan adelante debilita la posición de los Trabajadores en la disputa por sus derechos de cara a la sociedad. Por eso decimos que existen paritarias simbólicas todos los días en los medios de comunicación hegemónicos que intentan bajar el valor del trabajador y con ello, el valor del trabajo. Por este motivo, se hace imprescindible en el contexto actual, dotar a las organizaciones sindicales de herramientas comunicacionales para que puedan recomponer, desde su propio relato y medios digitales, su imagen pública y su identidad, a fin de reposicionarse en el campo de la comunicación política.
El uso de la Tecnología
Indudablemente, la pandemia también aceleró el acercamiento de las personas a la tecnología, incluso en los grupos que se encontraban más alejados a esta: abuelos se comunican con sus nietos por video-llamadas, Trabajadores esenciales solicitaron permisos para circular a través de una app desde el celular, estudiantes cursaron sus asignaturas por zoom; son algunos ejemplos de cómo la pandemia cambio la vida de las personas en general.
Los sindicatos no son ajenos a este cambio, los Trabajadores debieron adaptar sus labores cotidianas para cumplir con los protocolos establecidos según su zona, y dichas organizaciones gremiales debieron continuar brindando sus servicios a quienes representan.
Podemos decir que, en algunos casos, el sindicalismo logró adaptarse, puertas adentro, de forma parcial a esta nueva realidad. Muchos sindicatos ya venían utilizando los grupos de WhatsApp como plataforma de comunicación entre delegados y la Comisión Directiva. Otros utilizaban las redes sociales o sus blogs para comunicar masivamente noticias relevantes. Para los sindicatos que no utilizaban estas herramientas, fue muy difícil la implantación forzada, ya que no estaba en su cultura organizacional. Por ejemplo, no se puede crear una página de Facebook con un número importante de seguidores afiliados en unos meses, sino que lleva tiempo de difusión y generación de contenidos que aporten valor para la mayor parte de los trabajadores, en general hablamos de años.
El uso inteligente de la tecnología en un sindicato, no solo ayuda a cumplir nuestros objetivos de forma más eficiente, sino que además permite disminuir costos fijos repetitivos y redistribuir los recursos de la organización. “No es un proceso que se hace en poco tiempo, sino que lleva tiempo y debe ser debidamente planificado. Es importante recalcar que, como la transformación digital se trata de un cambio cultural dentro de la organización, debemos contar con el apoyo de toda la comisión directiva durante todo el proceso, pero en especial del secretario general”.
La pandemia puso en crisis al mundo en general, y el ámbito laboral no es la excepción. Las nuevas tecnologías son herramientas que históricamente fueron resistidas por los trabajadores que vieron en ellas a un enemigo que venía a reemplazar la mano de obra humana. La historia también ha demostrado que el avance tecnológico es inevitable. El sindicalismo tiene el desafío de hacer de estas herramientas un aliado en el combate por las mejoras en los derechos laborales de sus afiliados. Porque el futuro, ya llegó.