ES UN ATAQUE DIRECTO AL TRABAJO PATAGÓNICO Y ARGENTINO
El Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia expresa su rechazo absoluto al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, y acompañado por los adlateres de turno, una iniciativa que bajo el discurso de la “modernización” recorta derechos, precariza el empleo y debilita a las organizaciones sindicales.
No se trata de una reforma para crear trabajo.
No se trata de una reforma para mejorar salarios.
Se trata de un plan deliberado para abaratar el costo laboral, facilitar despidos, fragmentar la negociación colectiva y dejar al trabajador solo frente al poder económico.
La experiencia histórica es clara y contundente: cada vez que se flexibilizaron derechos laborales en la Argentina, el resultado fue más desempleo, más informalidad y salarios más bajos. Nunca ocurrió lo contrario. Este proyecto repite recetas que ya fracasaron y que siempre hicieron pagar el ajuste a quienes viven de su trabajo y/o de su jubilación, fíjense quienes levantaron, levantan con su voto en el congreso (Senado/Diputados) o se abstienen o no van presencialmente, esos son los que después nos dicen a boca llena, que defienden los intereses de las provincias y la región patagonica austral y a sus habitantes.
LA PATAGONIA NO ES UNA PLANILLA DE EXCEL
En la Patagonia, el trabajo no es una abstracción.
Es frío extremo, largas distancias, riesgo permanente y tareas esenciales para garantizar la energía que sostiene la vida, la producción y los servicios básicos esenciales de millones de personas.
Quienes trabajamos en la generación, transporte y distribución de energía sabemos que quitar derechos laborales en este contexto no es eficiencia:
es poner en riesgo la vida de los trabajadores,
es debilitar la seguridad energética, el saneamiento agua potable y cloacales,
es sin dudas afectar a toda la comunidad.
EL VERDADERO OBJETIVO ES DEBILITAR LO POCO QUE QUEDA DE ARGENTINIDAD, A LOS SINDICATOS
Esta reforma avanza directamente contra el modelo sindical argentino, porque sabe que los sindicatos son la principal herramienta de defensa colectiva, frente al abuso y la precarización.
Debilitar la negociación colectiva, fragmentar los convenios y promover acuerdos individuales no es libertad:
es desprotección,
es miedo,
es retroceder décadas en derechos.
Cuando se rompe el convenio colectivo de trabajo, el trabajador pierde fuerza y queda solo frente al patrón.
Cuando el sindicato es atacado, gana el patrón y pierde el laburante.
NO EXISTE LA “INDUSTRIA DEL JUICIO”:
EXISTE LA INDUSTRIA DE LOS INCUMPLIMIENTOS PATRONALES:
El relato oficial intenta justificar esta reforma culpando a los derechos laborales y a una supuesta “industria del juicio”.
Los datos lo desmienten de manera contundente: la litigiosidad laboral es mínima y solo aparece cuando se violan derechos básicos.
Los trabajadores no hacen juicios por deporte.
Hacen juicios cuando no les pagan, cuando los despiden sin causa, cuando los precarizan; cuando van a ingresar a trabajar y se encuentran con las puertas y persianas cerradas de su lugar de trabajo y sin pagarles nada y los dueños desaparecen.
MENOS ESTADO, MÁS ABUSO
La reforma también debilita el rol del Estado y de las provincias en el control del trabajo, promoviendo un esquema de impunidad empresaria, especialmente peligroso para regiones alejadas como la Patagonia, donde la presencia estatal es clave para garantizar condiciones laborales dignas y seguras.
Menos control no es libertad.
Menos control es más abuso y para muestra está a la vista lo que estamos viviendo en nuestras provincias australes, con despidos y viendo partir a empresas de nuestra región, ni tan siquiera alguna voz desde lo institucional diga algo y haga para mitigar ésta situación o es que se pretende que se vacíen de habitantes nuestras provincias sur Patagónicas y sean entregadas a cambio de nada a quien o quienes..??
NO ES NUEVO. YA LO VIVIMOS. YA FRACASÓ.
Este proyecto no es moderno.
Es la continuidad de políticas aplicadas durante la dictadura y los años noventa, que dejaron como saldo desindustrialización, pobreza, exclusión y muertes.
Cambian los discursos, pero el objetivo continúa siendo el mismo:
transferir ingresos y poder desde el trabajo hacia el capital financiero, mientras los comerciantes y PyMES, asimismo sufren las dificultad y consecuencia que termina con el cierre de sus puertas.
EL TRABAJO NO ES UNA VARIABLE DE AJUSTE
Desde el Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia reafirmamos que defender los derechos laborales es defender la producción, la soberanía energética y el futuro territorial de nuestras provincias.
No vamos a aceptar que, en nombre de la “libertad”, se avance contra los trabajadores y sus familias.
No vamos a permitir que se destruyan conquistas logradas con décadas de lucha, desaparecidos y muertes.
Convocamos a las y los trabajadores patagónicos, a las organizaciones sindicales y a toda la sociedad a informarse, organizarse y resistir este nuevo intento de retroceso histórico.
SINDICATO REGIONAL DE LUZ Y FUERZA DE LA PATAGONIA
En defensa del trabajo; la dignidad; la soberanía energética y la soberanía territorial en toda nuestra jurisdicción geográfica (Tierra del Fuego; Santa Cruz y Chubut).-